Ha
muerto María Félix
Ha
muerto María Félix
¡Ay
que dolor, que dolor, que pena!
ha
muerto la reina.
Doña
burguesa
doña
déspota
doña
imbécil
doña
soberbia, momia reaccionaria.
La
que habló alabanzas del sistema
la
que llamó apestoso al pueblo
la
que pidió el desalojo de los ambulantes
la
que despreció el amor de madre.
Gustaba
de ver morir cruelmente a los toros
gozó
de las mieles del poder
aplaudió
medidas represivas
renegó
de las manos obreras.
Su
muerte encadena...
en
cadena nacional
por
Tv Azteca
o de
las estrellas el canal.
Lloran
por ella los gusanos
lustrosos
burgueses
políticos
parásitos
enajenadores
profesionales.
Intelectuales
orgánicos del sistema
militares
asesinos
inversionistas
extranjeros
eclesiásticos
oscuros.
y
unos cuantos que lamen sus cadenas.
¡Ay
que dolor, que dolor, que pena!
ha
muerto la reina
ha
muerto la doña
¡Ay
que dolor, que dolor, que pena!
Pero,
¿Quién se acuerda de tí María Pueblo?
María
obrera
María
trabajadora
María
madre soltera.
¿Quién
se acuerda de ti, trabajadora doméstica,
secretaria,
abogada, maestra?
¿Quién
se acuerda de ti desempleada,
mesera,
estudiante, doctora, enfermera?
¿Quién
se acuerda de ti, María Pueblo?
mujer
en resistencia, ejemplar sembradora.
De
tí compañera que mueres en larguísima agonía por la desnutrición
de
ti que mueres haciendo fila en hospitales sin presupuesto
mujer
perseguida por el terror sexual de estúpidos enfermos del sistema
madre
que sobrevives con la angustia por conseguir el pan diario.
¿Quién
se acuerda de tí, María Pueblo?
cercada
por mafias que te obligan a la prostitución
"ilegal"
perseguida por el racismo gringo
compañera
desaparecida política.
De
tí mujer que engrosas estadísticas macabras
de
violaciones y asesinatos impunes
De
ti mujer que en pobreza menstruas con dolor
en
tierras sin los servicios básicos.
Compañera
que todos los días te sabes
a
merced del mercado devorador de esperanzas
que
te abruma el peso nefasto, reaccionario
de
dioses y evangelios.
De
ti compañera, militante grandiosa
trabajadora
honrada
pensamiento
crítico
que
te opones solar a la oscuridad que quieren imponer los cerdos.
Ha
muerto María Félix
la
de "extraordinaria belleza"
la
de las joyas Cartier
la
del puro en el hocico y la de "la ceja monumental".
La
que domó a Negrete "el charro cantador"
la
que recibió alabanzas de Agustín "El Flaco de Oro"
la
altanera, la excéntrica
¡Dicen
que era un torbellino!
¿Y
eso qué?
¡Qué
pequeños estúpidos!
adoradores
de seres nefastos
de
existencias reaccionarias.
¿Quién
se acuerda de ti, María Pueblo?
Madre
proletaria de mi Patria
que
estás cansada de estar cansada
compañera
que luchas en el campo y la ciudad
rebelde
que te opones a ser esclava de la gran máquina globalizadora.
Mujer
heroica que te opones digna ante el terror del ejército
que
obscurece con masacres y paramilitares
el
esfuerzo popular de los Loxichas y Acteal
mujer
que inculcas a tus hijos ideales de libertad.
¿Quién
se acuerda de ti, María Pueblo?
¡Grandiosa
combatiente guerrillera!
¡Luminosa
presa política!
¡Memoria
histórica de la Patria!
Yo,
amor mío
el
que te ama tanto porque eres ejemplo
porque
contigo anda la esperanza
nuestras
ansias libertarias.
Mujer
eres
la fe de la que me alimento
la
voz de la que aprendo
la
fortaleza necesaria para vencer al imperio.
A ti
te quiero, cósmicamente te quiero
te
observo, de tu convicción me impregno
compañera
solidaria
¡La
otra mitad del cielo!
¡Mujer,
Levántate!
Escupe
la orden que atenta contra tu piel
escupe
contra la sonrisa de oro de los tiranos
contra
las alambradas opresivas del mundo
¡MUJER,
LEVÁNTATE!