lunes, 1 de febrero de 2016

Unidad por la victoria

A todos los compañeros activos
y jubilados de la División Toluca
S A L U D

Han pasado más de seis años desde que el gobierno federal dio aquel artero golpe en contra de nuestro Sindicato Mexicano de Electricistas como un primer paso para la implementación de sus políticas laborales regresivas y esclavistas, tiempo durante el cual los 16,599 guerreros de la luz decidimos defender nuestro Sindicato y nuestras conquistas laborales establecidas en nuestro Contrato Colectivo de Trabajo.

Años de luchas, movilizaciones, plantones, huelgas de hambre, tomas de edificios gubernamentales, de autopistas, entre muchas otras acciones fueron aquello que forjó la nueva etapa de vida de nuestra organización, una etapa de resistencia, de regresar a nuestra identidad de clase que, en muchos aspectos, ya habíamos olvidado y dejábamos de lado al no asistir a las Asambleas, marchas y demás actividades cuando aún existía Luz y Fuerza del Centro; una etapa contextualizada en diversas reformas neoliberales de privatizaciones y pérdida de derechos laborales para todos los trabajadores del país.

La victoria de nuestro Sindicato nunca fue inevitable, nosotros mismos estábamos obligados a construirla, mejor prueba de ello es el período del 11 de octubre de 2009 al 14 de diciembre de 2010, durante el cual el registro 760 dejó de existir en la Dirección General de Registro de Asociaciones, registro que el gobierno se vio obligado a volver a dar de alta tras la huelga de hambre de nuestros compañeros en los Zócalos del D.F. y Toluca; de igual forma, todas y cada una de las acciones que realizábamos echaba por tierra las intenciones y los planes gubernamentales, hasta que al fin, logramos obligar al gobierno a atender nuestra demanda de reinserción laboral.

No fue sencillo, PRI, PAN y PRD se confabularon en contra de nuestro Sindicato, los gobiernos emergidos de esos partidos firmaron el decreto de extinción de Luz y Fuerza, los tres poderes de la Unión, secuestrados por estos partidos, actuaban siempre en contra del SME, esperando que, para cuando la privatización eléctrica se diera, nuestro Sindicato ya no existiese y, por ende, las puertas de las empresas estarían cerradas para todos nosotros, salvo aquellos que fueran contratados por Outsourcing y en las condiciones precarias que se han dedicado a imponer a los trabajadores mexicanos.

Pero llegó la privatización y el SME siguió vivo, seguíamos en Resistencia, legalmente LyFC entorpecía la reforma energética, y las calles eran tomadas constantemente por los Guerreros de la Luz, los partidos ya no tenían otra opción: a pesar de que Luz y Fuerza ya no estaba, el SME seguía siendo una barrera que evitaba la implementación de su modelo económico: Intentaron eliminar al Sindicato eliminando su empresa, no lo lograron; intentaron sacarnos de las calles a través del miedo secuestrando a 13 de nuestros compañeros en las mazmorras gubernamentales, no lo lograron, intentaron ofrecernos empleos en CFE a cambio de renunciar a nuestro Sindicato, no lo lograron; sólo les quedaba una opción: sentarse a la mesa con el SME, el resultado era claro: la única forma de resolver el conflicto por el que su reforma no podía pasar era reinstalando a los trabajadores con nuestro Sindicato y con prestaciones laborales dignas, es decir, si el gobierno quería la apertura del sector, tenía que ceder ante el SME.

Se firma un acuerdo avalado por la Asamblea General: Se agilizarían los trámites para el registro de una Sociedad Mercantil (Generadora Fénix, S.A.P.I. de C.V.) y una Sociedad Cooperativa (LF del Centro, S.C. de R.L. de C.V.); le serían entregadas el SME, a través de éstas sociedades, la mayor parte de los bienes de Luz y Fuerza del Centro, se liberaría a los presos políticos, se alcanzaría una pensión para los compañeros que alcanzaran ese beneficio, el gobierno cedería toda la zona central al SME a cambio de que el SME le permitiera pasar su reforma energética.

Pero algo pasó que el gobierno no esperaba ni tampoco deseaba: Mota-Engil, socio capitalista mayoritario de Generadora Fénix (básicamente el dueño) aceptó firmar un Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato Mexicano de Electricistas, su contenido fue un duro golpe al gobierno: se conserva el espíritu y las principales cláusulas del Contrato que tanto dinero, esfuerzo y costo político dio para desaparecer: el celebrado por LyFC-SME, además, se aseguró la existencia del registro 760.

La victoria ya la construimos, ya logramos obligar al gobierno a darnos todas las herramientas (léase industria eléctrica central) para nuestra reinserción laboral, echamos abajo su intento de que los esmeítas estuviésemos en las mismas condiciones precarias que han buscado para todos los trabajadores, destruimos su sueño de un México sin SME, sin embargo, aún no podemos descansar.

El acuerdo firmado establece que si una vez que el gobierno entregara todo lo que ya nos entregó (su mayor derrota), los trabajadores no cobrábamos nuestra liquidación para permitirle finiquitar la extinción de LyFC, el SME debería devolverle a la CFE todas las plantas, predios, fábricas y talleres, se cancelarían los registros de Generadora Fénix y LF del Centro y el estado de la Resistencia volvería a las condiciones que guardaban antes del acuerdo, es decir, cuando no teníamos nada.

En este contexto, un grupo de compañeros, molestos con el Comité Central por la separación entre el SME y Andrés Manuel López Obrador (mandatada por los mismos Estatutos) están buscando la realización de una Asamblea General para tratar diversos asuntos (sin sentido) antes de aceptar la liquidación; además de hablar desde la comodidad de su bolsillo, pareciera que repiten el discurso de AMLO acerca del SME: Es mejor no tener dinero que sentarse a la mesa con el gobierno (en este sentido no explican por qué se sentaron a la mesa con una institución gubernamental como el entonces IFE para obtener el registro de su partido).

En este momento, no podemos caer en el juego de compañeros que buscan un beneficio partidista, ya que si nos seguimos esperando hasta tener una acciones de Fénix (el 49% es del SME como grupo, no como trabajadores individuales) y de LF del Centro (las cooperativas no dan acciones, sólo certificados de aportación social, cuya diferencia es que los certificados no son dinero como las acciones) gobierno va a exigir el cumplimiento del acuerdo, en el sentido de devolver todo lo que ya nos fue entregado y volver a empezar desde cero.

La liquidación fue avalada por la Asamblea General en noviembre de 2014, ya tenemos nuestra empresa, ya tenemos nuestra cooperativa, gobierno ya no tiene ninguna responsabilidad laboral con nosotros, en estos momentos debemos tener una completa unidad en torno a nuestro Comité Central para llevar ambas sociedades a buen puerto para que la plantilla pueda aumentar rápidamente.

Si firmamos la solicitud de Asamblea General, esperamos hasta tener unas acciones que nunca van a existir, tendremos que perder todo lo que tenemos hasta hoy, tendremos que entregar la posibilidad de un empleo digno sin tener un patrón a través de LF del Centro, así como también perderemos la posibilidad de trabajar bajo un Contrato Colectivo de Trabajo digno a través de Generadora Fénix, por tanto la Asamblea misma carecerá de sentido.

Es hora de defender nuestra victoria de los enemigos internos, debemos mantener la guardia en alto para no darle a gobierno la oportunidad aún tan ansiada de eliminar nuestro Sindicato, debemos decir NO a las intenciones de un pequeño grupo de compañeros que buscan desestabilizar nuestra Resistencia desde adentro, debemos decir NO al PRI, al PAN, al PRD y a Morena, si algo debemos exigir al Comité es la aplicación de las sanciones respectivas al Art. 101 fracciones II (Incumplimiento de acuerdos), III (falta de espíritu sindical), IV incisos c) (Divulgación), i) (propaganda) y  j) (indisciplina).

La única vía para alcanzar la reinserción laboral es con la unidad en torno a nuestro Comité Central encabezado por el C. Martín Esparza Flores, con la disciplina y subordinación de los Subcomités a los acuerdos de Asamblea e instrucciones del Comité Central y, sobre todo, confiando en los acuerdos que nosotros mismos tomamos en las Asamblea Generales.

¡POR LA UNIDAD DE LA BASE Y LA REPRESENTACIÓN!
¡RESPETO A LOS ACUERDOS DE ASAMBLEA!
¡RESPETO A LA PARTICIPACIÓN EN LA RESISTENCIA PARA LA REINSERCIÓN LABORAL!
¡VIVA EL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS!

Fraternalmente
“Por el derecho y la justicia del trabajador”
Toluca, México, febrero de 2016

C. Jorge Israel Barroso Mercado
Mantenimiento Electromecánico
Nutra. 099036
Cred. 228012

C. Jorge Barroso Valencia
Grupo de Jubilados
Nutra. 067075
Cred. 068725